domingo, 7 de abril de 2013

Peluquería "La Época" / The Barber Shop

La peluquería "La Época" nos remonta al pasado. Es una peluquería / barbería, donde también funciona un bar muy tranquilo y pintoresco, en pleno barrio de Caballito, sobre la calle Guayaquil al 877.


Su dueño, Miguel Angel Barnes, es más conocido por estos pagos como el "Conde de Caballito". Su presencia, atuendo impecable, chaleco dorado, zapatos de charol blanco y negro y la ocasional capa que utiliza sobre sus hombros, justifican de sobremanera su peculiar apodo. La peluquería es como las de antes. Totalmente ambientada con objetos de época, que su dueño fue coleccionando a lo largo de 7 años. Si bien parece que el lugar debe de haber existido desde siempre, sus orígenes son mucho más cercanos en el tiempo. Abrió sus puertas en el año 1998 y desde entonces no ha dejado de crecer pero no en extensión sino más bien en popularidad. Debo de haber pasado una hora en el bar de la peluquería tomando fotografías y café, durante la cual no dejaron de entrar tanto clientes como curiosos. En ese lapso hasta llegue a ver a un grupo de cuatro Norteamericanos entrar al local para afeitarse. "La Época" fue declarado Sitio de Interés Público Nacional por la Presidencia de la Nación, entre otras muchas distinciones más. Fue catalogado como el primer museo viviente por la National Geographic, y como todo museo la mejor manera de conocerlo es literalmente viviéndolo. Alternativamente, si no se pueden acercar, les dejo las fotografías que tomé del lugar.  


The barber shop "La Época" certainly takes us on a journey into the past. It is located in Caballito, specifically on Guayaquil 877, where you will also find a very quiet and laid back little bar.
The owner of the barber shop is Miguel Angel Barnes, who is commonly referred to as the "Count of Caballito". His outfit, his golden vest, black and white patent leather shoes, and the occasional cape he uses over his shoulders, justify the nickname. All of the decoration and objects that can be found in the shop were collected by "The Count", for 7 years before he was able to open the shop. Whilst the place looks like it has been open for business for at least a century, it is surprising that it started only in 1998. Since then though, it has not stopped growing in popularity and prestige. I must have spent nearly an hour in the bar, taking photographs and coffee, during which a constant flow of customers and curious by passers walked into the establishment. Even four North American tourists came in and experienced a proper shave. It has been declared a Site of National Interest by the Presidency of Argentina, as one of its many distinctions. It was even declared as the first "Living Museum" by the National Geographic. And like any museum, you have to live it to feel it. If you can´t make it there, then alternatively you can go through the photographs I took of the place below.